Nuestra Filosofía 

La educación integral de la niñez y la juventud desde la visión cristiana del hombre, la mujer y la vida, fundamentada en principios evangélicos y encarnada en la realidad nicaragüense ha sido la base de la presente normativa de convivencia que normará la conducta   y disciplina de alumnos y alumnas e incentivará al conocimiento y compromiso con los valores del Reino.

Su objetivo es dar a conocer a los padres y madres de familia, así como, a estudiantes y docentes las disposiciones que regulan la vida del Colegio Fátima en sus aspectos académicos, disciplinarios y de conducta. 

Filosofía:

Partiendo de los avances pedagógicos actuales y de que la alumno/a es el artífice  de su propio crecimiento y educación, estimamos  necesario expresar los criterios filosóficos y pedagógicos  con los nuestros con los que nuestro centro desarrolla su acción educativa. Por ello, nuestra filosofía educativa se basa en los siguientes principios:

  •  a) Seguir una pedagogía activa, personalizada y liberadora que fomente la iniciativa, la creatividad y la búsqueda de la verdad; tiene en cuenta las diferencias individuales y las características propias de la persona.
  • b) Insertar al educando en la realidad socio –  cultural del propio entorno, abierta a todos los hombres y mujeres, para que sea consciente y asuma un compromiso de servicio y de transformación hacia una cultura de la vida.
  • c) Dar primacía a la asimilación  de las actitudes y técnicas de aprendizaje, creando un clima, que por sí mismo se haga educativo porque expresa convicciones  y lleva a un compromiso.
  • d) Suscitar un talante dinámico, abierto a las necesidades de una continua actualización  de los saberes, preparando para la evolución  y el cambio constante de la vida en todos sus aspectos.
  • e) Ejercitar el análisis y la crítica de los contenidos y el desarrollo de la libertad que capacite para el discernimiento, la convicción y la toma de decisiones.
  • f) Educar para la recta utilización  de los medios de comunicación social de modo que prepare a los jóvenes en el discernimiento y la capacidad crítica sobre los mensajes que a través de ellos   se transmiten.
  • g) Tener hacia los alumnos/as una actitud de acogida, abierta al diálogo, interesándose por cada uno de ellos amarlos tal y como son y ayudarles a que descubran en sí mismos la capacidad que poseen para llegar a la plenitud de su ser y la necesidad de esforzarse para conseguirlo.
  • h) Verificar el nivel de calidad de la acción educativa y la adecuación a los intereses  y necesidades de los/as alumnos/as a través de la evaluación como un proceso continuo.
  • i) Formar en actitudes que favorezcan un clima educativo evangelizador donde se posibilite la síntesis entre la fe, vida y cultura, que exprese convicciones y propicie el compromiso.